Cambios físicos, neurológicos y funcionales
La dificultad para caminar puede estar vinculada a pérdida de fuerza, problemas articulares o alteraciones neurológicas. En muchos casos, se acompaña de pérdida de movilidad, dolor al desplazarse o sensación de inseguridad al caminar. También puede coexistir con pérdida de peso involuntaria o condiciones metabólicas como el descontrol de diabetes o la presión arterial alta o inestable, que influyen en la estabilidad y energía del paciente.
