Factores físicos, metabólicos y neurológicos
Condiciones como el descontrol de diabetes o una presión arterial alta o inestable pueden afectar directamente la función cerebral y la capacidad de enfoque. Además, enfermedades crónicas en adultos mayores y procesos neurodegenerativos pueden alterar progresivamente la atención. La dificultad para concentrarse también puede estar relacionada con pérdida de peso involuntaria o dolor articular o muscular, ya que el malestar físico constante interfiere con la capacidad cognitiva.
