Factores degenerativos, metabólicos y sistémicos
El desgaste articular, la inflamación crónica y las enfermedades crónicas en adultos mayores son causas frecuentes de dolor. También pueden influir condiciones como el descontrol de diabetes, que afecta la sensibilidad y la función muscular, o una presión arterial alta o inestable que limita la actividad física. En algunos casos, la pérdida de peso involuntaria puede reflejar un estado de fragilidad que intensifica la percepción del dolor y reduce la capacidad de recuperación.
